Los frenos de tambor traseros todavía equipan muchos coches económicos y utilitarios en España. Son menos conocidos que los frenos de disco pero también requieren mantenimiento periódico. En esta guía te explicamos cuánto cuesta cambiarlos y cuándo hay que hacerlo.
¿Qué son los frenos de tambor?
Los frenos de tambor son un sistema de freno en el que las zapatas de freno (el equivalente a las pastillas en los frenos de disco) presionan hacia afuera contra el interior de un tambor cilíndrico para generar la fuerza de frenado. Es una tecnología más antigua que los frenos de disco pero todavía se usa en el eje trasero de muchos coches de gama baja y media porque es más barata de fabricar y suele ser suficiente para el menor trabajo que hacen los frenos traseros.
¿Cuándo hay que cambiar los frenos de tambor?
Los frenos de tambor tienen una vida útil significativamente mayor que las pastillas de disco. Las zapatas pueden durar entre 80.000 y 150.000 km dependiendo del estilo de conducción. Sin embargo hay señales que indican que es hora de revisarlos.
Ruido de raspado o chirrido al frenar que no mejora con el calentamiento: las zapatas muy desgastadas pueden rayar el tambor generando este ruido.
El freno de mano necesita mucho recorrido para mantener el coche: cuando las zapatas se desgastan el freno de mano pierde eficacia progresivamente.
El coche tira hacia un lado al frenar: si una zapata está más desgastada que la otra el frenado es desigual.
Vibración al frenar: el tambor puede deformarse con el calor especialmente si ha habido episodios de frenadas muy intensas.
En la ITV: la revisión de los frenos traseros puede detectar zapatas al límite o tambores desgastados.
¿Cuánto cuesta cambiar los frenos de tambor?
Zapatas traseras (par): las piezas cuestan entre 20 y 60 euros dependiendo de la marca y el vehículo.
Tambores traseros (par) si necesitan sustitución: 40-120 euros el par.
Mano de obra: 60-120 euros por eje. Los frenos de tambor son más complejos de desmontar que los de disco porque tienen más componentes (muelles palancas cilindros de rueda) pero la frecuencia de cambio es menor.
Total solo con zapatas: 80-180 euros.
Total con zapatas y tambores nuevos: 120-300 euros.
Comparado con los frenos de disco: cambiar pastillas y discos traseros en un coche con frenos de disco cuesta entre 120 y 280 euros. El coste es similar pero los frenos de tambor duran significativamente más.
¿Se pueden revisar los frenos de tambor uno mismo?
Es más complejo que los frenos de disco porque hay más componentes: muelles de retorno palancas el cilindro de rueda y el ajustador de holgura. Sin embargo con el manual del vehículo específico y las herramientas correctas es accesible para quien tenga experiencia básica de mecánica.
Diferencias entre frenos de disco y de tambor
Los frenos de disco se enfrían mejor porque están expuestos al aire. Los de tambor acumulan más calor lo que puede causar fading en frenadas muy intensas repetidas.
Los frenos de disco son más fáciles de inspeccionar visualmente. Los de tambor requieren desmontar el tambor para inspeccionar las zapatas.
Los frenos de tambor tienen mayor eficacia como freno de mano porque las zapatas se autoservan (el tambor tiende a arrastrar las zapatas hacia dentro amplificando la fuerza de frenado).
Los frenos de tambor son más baratos de fabricar pero más complejos de mantener.
¿Los coches eléctricos tienen frenos de tambor?
Algunos coches eléctricos económicos sí llevan frenos de tambor traseros. El frenado regenerativo reduce tanto el uso de los frenos convencionales que en estos coches los frenos traseros pueden durar toda la vida del vehículo sin necesidad de cambio.
Preguntas frecuentes
¿Hay que ajustar los frenos de tambor después de cambiar las zapatas? Los frenos de tambor modernos tienen ajustadores automáticos que compensan el desgaste progresivo de las zapatas. Sin embargo después de cambiar las zapatas es recomendable hacer varios ciclos de frenada y marcha atrás para que el ajustador automático se calibre correctamente.
¿Los tambores se pueden rectificar en lugar de sustituir? Sí si el tambor está dentro del límite de desgaste mínimo (generalmente indicado en el propio tambor) puede rectificarse en un taller especializado para eliminar las irregularidades de la superficie. Coste de rectificación: 20-40 euros por tambor. Es más económico que la sustitución si el tambor tiene suficiente material restante.
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