Los filtros del coche son componentes de mantenimiento preventivo que muchos conductores descuidan porque no generan síntomas inmediatos cuando están sucios. Sin embargo un filtro en mal estado puede afectar al rendimiento del motor aumentar el consumo y en casos extremos causar averías costosas.

Los cuatro filtros principales del coche

Un coche convencional tiene cuatro filtros principales que deben cambiarse periódicamente: el filtro de aceite, el filtro de aire, el filtro de combustible y el filtro de habitáculo. Cada uno tiene un intervalo de sustitución diferente y consecuencias distintas cuando se descuida.

Filtro de aceite

El filtro de aceite retiene las impurezas que el aceite arrastra del interior del motor. Un filtro de aceite obstruido puede causar presión insuficiente de aceite con consecuencias graves para la lubricación del motor.

Intervalo de sustitución: siempre junto con cada cambio de aceite. Nunca cambies el aceite sin cambiar también el filtro. Un filtro viejo contamina inmediatamente el aceite nuevo.

Coste: el filtro de aceite está incluido en el precio del cambio de aceite en taller. Como pieza suelta cuesta entre 5 y 20 euros dependiendo del vehículo.

Síntomas de filtro obstruido: luz de aceite encendida por baja presión, ruido de traqueteo del motor en arranque.

Filtro de aire del motor

El filtro de aire retiene el polvo y las partículas del aire que entra al motor. Un filtro de aire muy sucio reduce el caudal de aire causando una mezcla rica que aumenta el consumo y reduce la potencia.

Intervalo de sustitución: cada 15.000-30.000 km dependiendo del fabricante y las condiciones de uso. En zonas con mucho polvo o en conducción por caminos de tierra el intervalo debe reducirse.

Coste: el filtro de aire cuesta entre 10 y 30 euros como pieza. En taller la sustitución completa con mano de obra cuesta entre 20 y 50 euros. Es una operación que puedes hacer tú mismo en muchos coches.

Síntomas de filtro obstruido: mayor consumo de combustible, pérdida de potencia especialmente a altas revoluciones, humo negro por el escape en diésel.

Filtro de combustible

El filtro de combustible retiene las impurezas del gasoil o la gasolina antes de que lleguen a los inyectores. Los inyectores modernos tienen tolerancias de micras y son muy sensibles a la suciedad del combustible.

Intervalo de sustitución: muy variable según el fabricante. En gasolina algunos fabricantes no especifican un intervalo concreto o lo sitúan en 80.000-100.000 km. En diésel generalmente se recomienda cada 30.000-60.000 km especialmente si se usa combustible de calidad variable.

Coste: el filtro de combustible cuesta entre 15 y 60 euros dependiendo del tipo y la ubicación. La mano de obra puede ser de 30-80 euros adicionales porque en algunos coches el filtro está dentro del depósito de combustible y su acceso es complejo.

Síntomas de filtro obstruido: arranque difícil especialmente en frío, pérdida de potencia a alta carga, tirones al acelerar, el coche se cala en ralentí.

Filtro de habitáculo (filtro de polen o de aire acondicionado)

El filtro de habitáculo filtra el aire que entra al interior del coche a través del sistema de ventilación y climatización. Retiene el polvo el polen los ácaros y en los modelos con carbón activo también los gases nocivos.

Intervalo de sustitución: cada 12-15 meses o cada 15.000 km lo que ocurra primero. Es el filtro que más frecuentemente se descuida y uno de los más fáciles y baratos de cambiar.

Coste: el filtro de habitáculo cuesta entre 10 y 30 euros. En muchos coches se puede cambiar uno mismo en menos de 10 minutos sin herramientas. En taller incluyendo mano de obra cuesta entre 20 y 50 euros.

Síntomas de filtro obstruido: poco caudal de aire aunque el ventilador esté al máximo, olor a polvo o a humedad cuando se activa la ventilación, cristales que se empañan con más frecuencia, mayor consumo del sistema de climatización.

Cuadro resumen de intervalos

Filtro de aceite: en cada cambio de aceite (7.000-15.000 km o cada año).
Filtro de aire del motor: cada 15.000-30.000 km o cada 2 años.
Filtro de combustible gasolina: cada 60.000-100.000 km (consultar manual).
Filtro de combustible diésel: cada 30.000-60.000 km.
Filtro de habitáculo: cada 12-15 meses o 15.000 km.

¿Puedo cambiar los filtros yo mismo?

El filtro de habitáculo y el filtro de aire son los más accesibles para cambiar uno mismo. El filtro de habitáculo suele estar detrás de la guantera o bajo el salpicadero y se cambia en minutos. El filtro de aire está en una caja en el compartimento del motor y también es accesible.

El filtro de aceite requiere desmontar parte del motor en algunos coches y siempre requiere elevar el vehículo para drenar el aceite. Es accesible para quien tenga experiencia básica en mecánica.

El filtro de combustible puede ser complejo especialmente si está dentro del depósito. Para ese caso es mejor dejarlo al taller.

Preguntas frecuentes

¿Un filtro de aire sucio puede dañar el motor? En casos extremos sí. Si el filtro está tan obstruido que permite el paso de suciedad al motor esta puede rayar los cilindros causando desgaste acelerado. Más habitualmente causa pérdida de rendimiento y mayor consumo sin daños directos al motor.

¿Hay filtros de mayor calidad que otros? Sí. Las marcas originales del fabricante y marcas de primer nivel como Mann Filter Mahle o Bosch ofrecen mejor filtrado y durabilidad que los filtros de marca desconocida. Para el filtro de aceite y de combustible siempre merece la pena usar piezas de calidad.


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