Una de las ventajas más promocionadas de los coches eléctricos es su menor coste de mantenimiento. Es cierto pero no es completo: los eléctricos no necesitan algunos mantenimientos pero sí tienen otros específicos. En esta guía te explicamos exactamente las diferencias.

Lo que NO necesitan los coches eléctricos

Sin cambios de aceite del motor: los motores eléctricos no usan aceite lubricante. Es el ahorro de mantenimiento más significativo en comparación con los de combustión. Un cambio de aceite cuesta entre 50 y 100 euros y se hace cada 10.000-15.000 km en un coche convencional. En un eléctrico esto desaparece completamente.

Sin cambio de filtro de aceite: directamente relacionado con lo anterior.

Sin bujías: los motores eléctricos no tienen encendido. No hay bujías que cambiar.

Sin correa o cadena de distribución: los motores eléctricos no tienen distribución mecánica. Otro mantenimiento que desaparece.

Sin filtro de combustible: sin combustible no hay filtro de combustible.

Sin embrague: la mayoría de coches eléctricos tienen transmisión directa sin caja de cambios convencional. Sin embrague no hay desgaste ni sustitución del mismo.

Sin correa del alternador: no hay alternador accionado mecánicamente.

Sin sistema de escape: sin motor de combustión no hay tubo de escape catalizador ni filtro de partículas.

Lo que SÍ necesitan los coches eléctricos

Neumáticos con más frecuencia: los coches eléctricos son generalmente más pesados que sus equivalentes de combustión y tienen mayor par desde cero lo que acelera el desgaste de los neumáticos. Muchos propietarios reportan que los neumáticos duran entre un 10 y un 30% menos que en coches convencionales equivalentes.

Frenos con menos frecuencia pero con atención específica: el frenado regenerativo reduce el uso de los frenos convencionales hasta en un 70-80%. Las pastillas y discos pueden durar el doble que en un coche de combustión. Sin embargo el poco uso de los frenos hace que los discos se oxiden superficialmente si el coche pasa varios días sin usarse generando ese ruido de raspado característico en los primeros metros.

Líquido de frenos: cada 2 años como en cualquier vehículo. El líquido de frenos es higroscópico y se degrada independientemente de cuánto se usen los frenos.

Filtro de habitáculo: cada 12-15 meses o 15.000 km igual que en un coche convencional.

Refrigerante del sistema de propulsión: la batería y la electrónica de potencia de un coche eléctrico se refrigeran con líquido. Este refrigerante debe cambiarse según el intervalo del fabricante generalmente cada 5-8 años.

Aceite del reductor (en algunos modelos): algunos coches eléctricos tienen un pequeño reductor con su propio aceite de lubricación que debe cambiarse periódicamente. Consulta el manual de tu vehículo específico.

Batería de 12 voltios: igual que en un coche convencional los eléctricos llevan una batería auxiliar de 12 voltios que debe revisarse y eventualmente sustituirse.

Revisión anual del sistema de alta tensión: aunque el sistema de batería de alto voltaje es muy fiable es recomendable una revisión anual en taller autorizado para verificar el estado de la batería la integridad del sistema de alta tensión y las actualizaciones de software necesarias.

¿Es realmente más barato mantener un eléctrico?

En general sí aunque los ahorros no son tan grandes como algunas veces se presenta. Los análisis más rigurosos muestran que el coste de mantenimiento de un coche eléctrico es entre un 30 y un 40% inferior al de un coche de combustión equivalente durante los primeros 150.000 km.

Sin embargo los posibles costes de la batería de alto voltaje si necesita sustitución fuera de garantía pueden compensar este ahorro en casos extremos.

Coste de mantenimiento anual estimado para un eléctrico

Rotación de neumáticos (2 veces al año): 60-120 euros.
Filtro de habitáculo: 20-40 euros.
Líquido de frenos (cada 2 años): 40-80 euros cada vez.
Revisión anual en taller: 150-300 euros.
TOTAL estimado primer año: 270-540 euros.

Comparado con un coche de combustión equivalente: aceite y filtros 2 veces 120-200 euros, filtro de habitáculo 20-40 euros, revisión completa 150-300 euros, bujías (cada 40.000 km) 60-150 euros. TOTAL estimado: 350-700 euros.

Preguntas frecuentes

¿Los eléctricos necesitan pasar la ITV? Sí. Los coches eléctricos pasan la ITV con la misma frecuencia que los de combustión. Las revisiones incluyen los sistemas de seguridad activa y pasiva frenos dirección suspensión y luces. La prueba de emisiones no aplica pero sí se revisa el sistema eléctrico de alta tensión.

¿Puede un taller convencional revisar un coche eléctrico? Para el mantenimiento básico (neumáticos frenos filtros) sí. Para el sistema de alta tensión (batería inversor motor eléctrico) es necesario un taller certificado en vehículos eléctricos o el concesionario oficial.


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