El sistema de inyección Common Rail es la tecnología que ha transformado los motores diésel modernos haciendo posibles motores más potentes más eficientes y más silenciosos. En esta guía te explicamos cómo funciona y qué puede fallar.

¿Qué es el sistema Common Rail?

Common Rail o raíl común es un sistema de inyección directa de alta presión para motores diésel en el que el combustible se almacena en un raíl o acumulador común a alta presión antes de ser inyectado en cada cilindro. A diferencia de los sistemas de inyección anteriores donde cada inyector tenía su propia bomba el Common Rail separa la generación de presión de la inyección permitiendo controlar ambas de forma independiente.

¿Cómo funciona el sistema Common Rail?

El sistema tiene cuatro componentes principales. La bomba de alta presión que aspira el gasoil del depósito y lo comprime hasta presiones de entre 1.350 y 2.500 bares. El raíl o acumulador que almacena el combustible a alta presión distribuyéndolo a todos los inyectores de forma uniforme. Los inyectores de alta precisión que reciben la señal de la centralita y abren durante exactamente el tiempo necesario para inyectar la cantidad correcta de combustible. Y la centralita del motor que controla todo el sistema calculando la presión de inyección la cantidad inyectada y el momento exacto de cada inyección.

¿Por qué es mejor el Common Rail que los sistemas anteriores?

La alta presión del combustible permite una atomización mucho más fina del gasóleo lo que mejora la combustión haciéndola más completa y eficiente. Además al poder controlar independientemente la presión y el tiempo de inyección la centralita puede realizar múltiples inyecciones por ciclo: una pre-inyección para reducir el ruido de combustión, la inyección principal y una post-inyección para limpiar el DPF. El resultado son motores más potentes con menor consumo y menor ruido de combustión.

Componentes más frecuentemente averiados

Inyectores: los inyectores Common Rail trabajan con tolerancias de micras y son muy sensibles a la contaminación del combustible. Con el uso el filo del asiento del inyector se desgasta y el inyector pierde precisión. Síntomas: ruido de golpeteo mayor consumo humo negro. Coste de limpieza: 50-80 euros por inyector. Coste de sustitución: 180-400 euros por inyector.

Bomba de alta presión: la bomba puede desgastarse especialmente si el combustible no está limpio o si el filtro de combustible no se cambia en el intervalo correcto. Síntomas: el motor no arranca bien pérdida de potencia. Coste de sustitución: 400-1.000 euros.

Sensor de presión del raíl: el sensor que mide la presión en el raíl puede fallar generando el código P0190 o similares. Coste: 80-200 euros.

Válvula reguladora de presión: controla la presión en el raíl. Si falla la presión puede ser incorrecta afectando al rendimiento del motor. Coste: 100-300 euros.

Mantenimiento preventivo del sistema Common Rail

Cambia el filtro de combustible en el intervalo correcto (cada 30.000-60.000 km en diésel). Usa siempre gasoil de calidad preferiblemente con aditivos detergentes. No dejes el depósito con muy poco combustible para evitar que los sedimentos del fondo lleguen a la bomba. Considera añadir aditivos limpiadores del sistema de inyección cada 30.000-40.000 km.

Preguntas frecuentes

¿Los inyectores Common Rail pueden repararse o solo sustituirse? Pueden repararse mediante limpieza y calibración en banco de inyectores especializado. Sin embargo si el desgaste mecánico es avanzado la limpieza no es suficiente y hay que sustituirlos. La limpieza cuesta entre 40 y 80 euros por inyector frente a los 180-400 euros de uno nuevo.

¿El agua en el combustible puede dañar el Common Rail? Sí gravemente. El agua es incompresible y puede causar daños físicos en la bomba y los inyectores al ser inyectada a alta presión. Por eso los filtros de combustible diésel tienen separadores de agua que deben vaciarse periódicamente.


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